Amigos de interior

Qué difíciles de mantener son
los amigos de exterior.

Si lo consigues, luego te alegras,
son vistosos de lucir y mostrar
con sus flores delicadas
de colores de sol.

Te felicitarán por ello.

Amigos de pétalo lírico
y pistilo refinado
que no admiten el riego
vulgar como sustento.

Me conozco bien, olvidaría
sacarlos a los balcones,
ni hablemos ya de masajearles
el sustrato.

En mi casa, sin galería ni expositor,
me he decantado, prudente,
por el cultivo exclusivo
de amigos de interior.

Los amigos de interior, bien es sabido,
requieren un mantenimiento menos exigente.
Les alimentas cada tanto
y te lo agradecen enseguida.

Con su verde intenso y
su sombra fresca,
en cualquier ubicación
hallan su hábitat.

Nada más verte, despiertan
de su ligero letargo
y extienden sus raíces
profundas en la tierra.

Amigos de hoja fuerte
que no se exponen en concursos
de quién sembró mejor ni de cuántas flores
me has echado esta primavera.